Verónica Bueno revive la estética y la música de los años ochenta con GLAM, su nueva colección.

Imágenes: Andrés Restano

En el proceso creativo las tendencias se pueden seguir, ignorar, o subvertir. Este último es el camino que eligió la diseñadora para componer GLAM: buscar lo retro, pero en colores intensos y estilo deportivo. En su base conceptual convergen diferentes expresiones artísticas como los videojuegos, el deporte, la música pop, y los cómics de ciencia ficción. Mediante brillos, contrastes, y colores estridentes logra una estética que hace borrosa la línea entre indumentaria de baile y vestimenta urbana, reminiscente del estilo visto en Flashdance. Refleja “un mundo ilusorio, exagerado y sensual, rebosante de estímulos visuales que mantienen nuestra atención encendida.”

La carrera de Verónica como diseñadora se caracteriza por reinventar las tendencias, a veces varias al mismo tiempo, para crear una identidad única en cada colección. Siempre priorizando el valor artístico sobre el comercial, su visión de largo plazo y el conocimiento de su público objetivo le han valido una comunidad de fieles seguidores. Con su última propuesta logró abrir el camino hacia un nuevo público: el espíritu andrógino de GLAM, con sus prendas cómodas y vistosas también capturó la atención de las mujeres, esas que no obedecen a etiquetas de género para construir su estilo personal.

GLAM es una apuesta audaz al ser la primera incursión de Sweet Lord en el estilo deportivo. Es un salto de fe en la dirección correcta que consolidó su capacidad como artista del diseño, enamorando a su público y animando a nuevos espectadores a acercarse a su trabajo.

Desfile EFECTO Quinta Edición. Salón de los Pasos Perdidos, Palacio Legislativo.