Ramiro de León es uno de los diseñadores de moda más destacados del Río de la Plata, actualmente se desempeña como Docente y Coordinador General de la Facultad de Diseño y Comunicación de la Universidad de la Empresa (UDE). Su proyecto YUTEK altamente galardonado por su tratamiento de textiles, materia en la que  maneja técnicas patentadas, se cuenta como uno de los logros y aportes más destacables de su contribución a la moda internacional. A continuación, nos internamos en una nota atípica donde conoceremos las distintas líneas de pensamiento creativo del maestro diseñador y sus reflexiones respecto al diseño.

Sus primeras incursiones en la costura sucedieron en el taller de su familia. En la década de los noventa irrumpe con su marca APOLONIA, que se ganó un lugar entre el público joven y protagonizó una época dorada de la movida electrónica. Sus diseños con intervenciones en diferentes pasarelas, hacen merecedora a la impactante exposición y en 1993, la grifa recibe su primer galardón, el Premio Marbo a la Mejor Colección presentada ese año.

En 1998, comenzó en diseño de alta costura, y con ello, a trabajar el aspecto conceptual desde otro punto de vista ¿cómo sucedió esa transición?

“Siempre trabajé lo conceptual, pero luego de hacer análisis, comencé a hacerlo de manera más profunda después de haber estudiado exhaustivamente el tema, porque te da otra perspectiva. Por ejemplo, hay asignaturas que son excelentes para generar este desarrollo, que amplían la visión y hacen la diferencia entre los modistos y los diseñadores. Sin desmerecer a nadie, pero hay mucho analisis y estudio de por medio. Es como la diferencia entre saber un idioma y entender lo que decimos o no saberlo. Se llega a cuestiones que de otro modo son inaccesibles. Al investigar y estudiar comienzan a incorporarse otros elementos. A mí siempre me gusta citar a Kant para referirme a lo conceptual, su trabajo sobre ‘lo bello y lo sublime’. Kant lo explica de forma muy detallada y compleja. Reduciéndolo a la expresión más simple, lo sublime refiere a aquello que es abrumador, la belleza masculina comparada a la de una tormenta o de un precipicio; lo bello es lo femenino y delicado, como una orquídea. Entonces, entiendo lo bello como diferente a lo sublime, y lo utilizo para leer los vestidos y colecciones, permitiendome la visualizacion de elementos  que antes no veía, por ello afirmo que es comparable a entender un idioma.”

2012 Colección

Estampas de texturas en la Colección 2012, Pasarela Punta del Este.

¿Cuál es el valor real de una pieza de diseño?

“El sociólogo francés Georges Bataille escribió ‘La Noción del Gasto’, que si bien suena superfluo, es un análisis para demostrar el valor de un objeto en relación a lo que se gastó en él. Pero, la magia no sólo se produce por el gasto. Cuando se produce mucho gasto en algo, no es sólo dinero, sino también trabajo. Por ejemplo, una pieza pret-a-porter lleva diez horas de trabajo, mientras que una de alta costura lleva doscientas: por bordados, estampados, todo el proceso creativo que la tarea en si misma conlleva. Ese gasto extra, la inversión de tiempo en la creación es lo que agrega valor al vestido. Lo que lo transforma en mágico, se hace referencia a que ese gasto sea inútil, no puede ser en algo utilitario. Lo útil no tiene sentido, no genera magia. Por ejemplo, una corona, ¿para qué sirve? No tiene verdadera utilidad, sólo una función simbólica. Hace que quien esté debajo de ella se convierta en un semidios. Hay que pensar en la gente que sacrificó sus vidas para extraer las esmeraldas, el metal, y cuántas horas de trabajo se gastan para hacer un producto inútil.

La cuestión es generar una experiencia a quien viste la ropa. Lo que el cliente compra, es experiencia, que se arruina si el producto no tiene magia. No importa de qué está hecho, el material es irrelevante. Lo importante es el trabajo que se realiza con el material, y qué experiencia provoca a quien lo viste. Eso sólo sucede en indumentaria, y se aprende con estudio. Se aprenden conceptos que despegan de la noción latinoamericana de ‘soy sexy y el vestido es lindo porque me hace ver sexy’. Si vemos creaciones de diseñadores de Amberes, no tienen esa cuestión de lo ajustado (al cuerpo) y los escotes. Los japoneses también utilizan el cuerpo como soporte: si hay un escote, es porque la línea del vestido lo llevó allí. Son perspectivas radicalmente distintas.”

¿Cómo se reconoce esa magia?

“Muchas veces, lo que una clienta compra no es el vestido. Tuve que rehacer vestidos que quedan bien, pero no transmiten. Hay otro público que viene referido, y a la vez buscan la experiencia. Con novias sucede mucho, en el caso de una clienta, que a tres semanas de la boda y con el vestido listo, dijo no sentirse ella misma por quedar ‘perdida’ entre los detalles. Tuve que buscar una nueva tela y hacer un vestido de cero, de líneas sencillas y sin detalles ni nada, con espalda descubierta. Quedó muy satisfecha, y a sus amigos y familia les gustó, por lo que la experiencia se comparte.

Cuando el vestido ‘te cierra’, sentís ese golpecito de adrenalina. Como un pequeño susto cuando recordás algo, ocurre en el proceso de pruebas, y sé que está bien. No pasa por la confección, es una vibración, el hecho en sí mismo.”

¿Qué elementos definen tu trabajo?

“Con el estudio se generan posturas críticas que marcan un cambio. Mi protesta se sostiene en la investigación. Por lo general, el público tiene una visión muy anticuada sobre los diseñadores de alta costura piensan que hacen todo con flores y cristales, y no hay nada que me moleste más que eso. Lo siento como una definición con olor a naftalina. Por eso investigo y sigo estudiando. Y molestaré a todo el mundo, como siempre hice. Demostrando que no hay imposibles. Comencé a estudiar por el ‘no se puede’ de las modistas, que no están de acuerdo con la forma en que querés cortar una cierta tela, y tienen prejuicios sobre las formas. Pero, cuando lo ven hecho, dicen que queda bien.”

2013 Colección

La colección 2013 fue inspirada por el Glam Rock de los setenta. Presentó una silueta relajada en armonía con bordados en hilo de seda, estampas y juegos de plisados complejos.

Reconocimientos y galardones

Su tesis de grado, el Proyecto YUTEK fue premiado en la Bienal de Diseño de Madrid de 2010. Se trata del proceso de embellecimiento del yute (material de la arpillera) para convertirlo en un textil liviano, satinado y brillante a través de procesos químicos y teñidos en colores vibrantes.

“El proyecto lo desarrollé con el laboratorio de análisis textil del LATU (Laboratorio Tecnológico del Uruguay), que fue quien dio la aprobación del resultado final porque el nuevo material estaba más cerca del satén que de la arpillera. El embellecimiento del yute no sólo va por la belleza. Se rompe la fibra, y se separa con tratamientos químicos. Con el tratamiento físico, se termina de aplanar. Con el uso regular queda más maleable. Igualmente, no es para uso cotidiano, es como la seda. YUTEK no tiene nada que ver con moda, es puramente experimental. El equipo de textil del LATU experimentó conmigo, su trabajo es analizar los textiles para otorgar certificación de calidad, no lo transforman. Al principio no podían creer la propuesta, pero la aceptaron. Para llevarlo adelante comencé a estudiar química, de la que no sabía nada. Quería demostrar que las fibras sintéticas también pueden ser nobles, más teniendo en cuenta que el noventa por ciento del textil utilizado en el diseño de indumentaria es sintético.”

YUTEK

La arpillera después del tratamiento, en distintos colores.

“La motivación de YUTEK fue por la negativa. Generalmente, la creación de un textil sintético está fundamentada en hacerlo lo más cercano a la fibra natural, como hacer un buzo de acrílico intentando pasarlo por cashmere. Yo hice exactamente al revés, convertí un material crudamente natural en un sintético lujoso: con colores brillantes, caída, y suavidad al tacto. La gente asocia lo lindo con lo natural, y cuestionaban el proyecto justamente por eso, por ver lo sintético como feo. Esa es la base de la discusión entre forma y función que se da en todas las ramas del diseño. Para Baudelaire, lo que no tiene adorno, se relega a la inmunda utilidad. Lo útil es primitivo. La experiencia del usuario es distinta, no se produce lo mismo cuando es útil, que cuando está adornado, bello, o excesivo. Para mí, el medio es mediocre: poner sólo lo necesario, lo hace cualquiera. Es la diferencia entre hacer una casa con un albañil y con un arquitecto. Con la arpillera (transformada), quería demostrar que lo sintético puede ser lindo, y que lo lindo es sintético.” 

Plisado patentado

Vestido de la colección 2009. Izquierda: desfile en hotel Conrad. Derecha: detalle del plisado y colores.

“Tengo varios registros de derecho de autor en plisados y tratamientos de tela. Me sucede en los casamientos, que consultan dónde conseguí una tela, y no es posible, porque las transformo.” La imagen de arriba es uno de ellos, “el color dorado se logró mediante procesos, pero es la misma tela.”

Premios Bienal 2014

Colección 2014 presentada en Pasarela Punta del Este.

En la edición 2014 de la Bienal Iberoamericana de Diseño (BID), premiaron los tres vestidos de la imagen de arriba, de la colección inspirada en las rosas de Boticelli. En este momento sus diseños recorren el mundo y son exhibidos en diferentes ciudades. La BID es una iniciativa que difunde y potencia las propuestas más representativas, destacadas e innovadoras del diseño de Iberoamérica. La itinerancia en Montevideo fue en diciembre de 2015.

El desfile de la colección 2014 fue muy especial, y Ramiro recuerda el cierre del mismo “Gabriela Pochinki comenzó a cantar cuando salía la novia, Kathy Gonzalves, como un ángel super etéreo. Las clientas lloraron conmovidas.” En el video de la colección, el cierre es en el minuto 17:20

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Contanos sobre la colección 2016

“Estuvo bueno trabajar en ella, inspirada en la iluminación del novecientos. Pero lo realmente bueno es no hacerlo referencial, copiando elementos (de los objetos) en las prendas; sino capturando la inspiración. Ella se busca muchas veces indagando en la vida de ciertos personajes, si partís de lo conceptual. A mí me gusta mucho el modelaje, me encanta. Y hay colecciones que nacen desde allí, sin concepto. Comenzás aplicando técnicas de creatividad sobre el molde, es un proceso absolutamente formal y no se sabe a qué vas a llegar. Entonces, se investiga y se transforma desde el molde. Hay técnicas creativas muy interesantes que ayudan a generar y disponer de esas distintas herramientas, llegando a resultados que no hubieras diseñado. El uso del conocimiento tiene mucho que ver con dejarse llevar.”

¿Por qué el barroco?

“Porque va de la mano con el exceso y el gasto. En ese período había un concepto muy bueno, que caracterizó la época, el horror vacui. Es el miedo al espacio vacío, sin ornamentos. El rococó es la exageración de eso. Allí hemos tenido discusiones con gente del diseño en diferentes ramas, que está bueno, porque cada sector tiene una percepción distinta. Por ejemplo, en el diseño industrial, siempre se prioriza la función sobre la forma. Si vas a diseñar un vaso, tiene que ser contenedor, de lo que sea, sino no es un vaso. Para nosotros (textil) es todo lo contrario. Si el vestido no viste, no interesa, mientras provoque la experiencia. Las tazas Limoges tenían poco lugar para el té, pero la ornamentación era muy rica en detalles, parecida a un encaje.”

¿Cómo es tu concepción del diseño como disciplina?

“Un acto de diseño tiene un proceso y una metodología que puede ser libre, pero al final, tiene que expresar un concepto o sentimiento. Hacer referencia a algo. Tiene que ser súper creativo, pero también expresar. En disciplinas más duras, como la contabilidad, es un concepto difícil de entender. No se puede expresar en números la belleza de un paisaje, ni el amor hacia los seres queridos. Son intangibles, y en diseño se trabajan mucho. Se perciben, pero sin medidas concretas.

El diseño de indumentaria incluye a todos los demás: al industrial por saber fabricar objetos, al de interiores porque se pueden incorporar todas las telas, hasta una decoración interior puede definirse en función de un vestido, como en el caso de las novias. Y también al gráfico, en los materiales de presentación de colecciones y campañas. Lo que lo distingue de las demás ramas, es que el diseño textil es el único que genera una experiencia íntima con el usuario. La experiencia de la indumentaria es inigualable en tanto la relación se produce con el usuario y desde el usuario, y el vínculo de esa prenda con el entorno. No sucede lo mismo ni con los objetos, ni con las gráficas, ni con la decoración.”

2015 Colección

La colección 2015 está inspirada en el OpArt de los años sesenta, que creaba ilusión de movimiento a través de estampas y líneas. Los cortes láser y plisados fueron las principales técnicas.

¿Cómo es ese vínculo entre la vestimenta y el individuo?

“Existen estudios sobre el efecto de las prendas en las personas. Una prenda puede liberar o inhibir determinadas capacidades en el individuo. Pasa tanto en mujeres como en hombres. Pensá en qué sucede si vas a un lugar sin estar avisado del código de etiqueta, como ir en bermuda y chinelas a una conferencia para ejecutivos que visten traje: te sentís agobiado e inhibido. Lo que produce eso es la indumentaria. Si vos estás vestido de acuerdo a cómo te sentís seguro, vas a actuar mejor. Eso no se produce con otros tipos de diseño. Por ejemplo, los autos. Podés sentirte el mejor por conducir un auto de alta gama, pero el auto no sos vos. Al vestir un traje, no decís ‘mi traje’, sos vos, es parte de vos. Es un efecto muy interesante y es objeto de estudio inagotable en la sociología, como en las obras ‘El Sistema de la Moda’ de Roland Barthés, o ‘Los Cuerpos Dóciles’ de Paula Croci. Ambas demuestran la interacción del individuo con la indumentaria.”

¿Seguís considerando que la alta costura en Uruguay es rentable?

“Es rentable dependiendo de la escala con que se trabaje. Las grandes casas de modistos que existen, y han trabajado cosas enormes, ahora no son rentables. No va a dejar de existir, porque siempre va haber un público que quiere esa experiencia que no le genera otro tipo de servicio. Porque hasta la clienta que puede comprar el vestido en cualquier parte disfruta del proceso de creación. Es como quien va de viaje y comienza el viaje al momento de planificarlo. Eso sucede sólo en el diseño de indumentaria.”

Microscopio pliegues

Como diseñador, Ramiro de León es incansable en la búsqueda de recursos creativos. La estampa del vestido de la izquierda, es la imagen que devuelve el microscopio de uno de los pliegues del vestido de la derecha.

La importancia del conocimiento en el campo del diseño

“Históricamente, las élites fueron culturales, no económicas. La burguesía necesitaba ayuda del clero para poder leer. Por ello costaba tanto acceder al conocimiento. Hoy es igual, se puede entender algo, pero si no se tiene el estudio, no se llega a lo conceptual. Por ello la Importancia del concepto de iluminación, porque cuando se accede a la información, se ve lo que antes no se veía. Este año, vamos a trabajar en la facultad el Shift Perspective, una tendencia de consumo que representa el cambio en la percepción de valor de los objetos. Cómo, el consumidor quiere percibir un producto en diferentes maneras y valores. O se llega al público sin que él se de cuenta, o incorporás los valores que él busca. Es como situar un objeto en una sala de espejos. Es lo que sucede cuando entrás en el camino de la iluminación. Se cuestiona todo lo anterior, se destruye y se comienza de nuevo. Llegás, pero nunca sabés que llegás, porque la búsqueda es permanente.

Si bien ahora hay un acceso global a la información, también existe una saturación, y la cuestión pasa por buscar dónde está la verdad, la información de calidad. También eso llevó a que la gente ya no confíe más en las marcas, sino en otros usuarios. El noventa porciento de mi clientela es referida.”

BAAM Coelcción

Desfile en Buenos Aires Alta Moda – Argentina Fashion Week, 2014.

Desde la docencia, ¿cómo ves a los diseñadores nuevos?

“Me encantan las generaciones nuevas. Tengo varios ex alumnos que están trabajando y tienen su rebeldía, que por suerte saben expresar bien. Por ejemplo, estamos en la moda de lo andrógino. Sin embargo, cuando se entra en el disfraz, la cosa desbarranca. Se puede ser transgresor haciendo un intermedio entre femenino y masculino. Si bien hubieron ejemplos como Boy George y Annie Lennox, estaban enmarcados en movimientos culturales globales. Hoy son tendencias o de moda, o de tecnología, o de música. Me encanta que eso suceda, aunque el sentido de la protesta siempre está rozando lo roto. Me parece bárbaro ponerse varias capas, teñirse el pelo de color celeste, o rosado, es una forma de expresión. Pero falta abrir el abanico. Le falta lujo, y está muy sobrevalorado lo desgastado. Si bien es una cuestión de poder adquisitivo, aún así se puede pedir prestado un traje a un familiar y combinarlo con una prenda tuya, o intervenir. La protesta siempre huele a hippie, y cansa un poco. Se pueden incorporar cosas pulidas, que no sean de lujo, pero que abran el espectro. Supongo llegará un momento en que se conviertan en tribu urbana y pasarán a ser un cliché.”

Esperamos atentos a conocer tu colección 2016. Muchas gracias por compartir tu visión y creatividad.