La escuela de diseño Peter Hamers Design NU Skool cerró el año con una original propuesta que invitó al público a apreciar el diseño de moda siendo parte de la creación. Compartiendo espacio con modelos y diseñadores, viendo de cerca su trabajo: materiales, texturas, y puesta en escena.

Mode Art Brut se llamó el evento que reflejó el sentir del director de la academia, Peter Hamers: “en realidad siempre fui rebelde, contra el glamour, lo chic, lo sofisticado, que tenemos tanto en las revistas, en Facebook: todo el mundo es divino. Y ciertamente no es así, no somos así. Esa es la idea, el realismo. Dentro de esta idea de realismo queremos hacer también esta puesta en escena, donde entra la gente, está la gente que crea cosas.”

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El evento constó de dos etapas bien distintas. Primero una de exposición, seguida de un desfile realizado en el espacio de la exposición, integrando toda la propuesta. Peter las describe así: “la primera parte era de los alumnos de primer año: tenían que contar un cuento de algo que tiene que ver con la tierra o con la casa. Cómo decorar,  cómo dar forma a su hábitat, con qué elementos. Todo el mundo lo toma por un lado diferente, las prendas son hechas de fieltro de lana, que se usaba para la parte de adentro de los sacos de hombre antiguamente.” 

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“Los alumnos de segundo año, tenían un tema más acotado en ese sentido, sólo podían usar blanco y beige para dar una creación en volumen y textura. El tema era no-body: sin cuerpo. No marcar el cuerpo. Algo que, ya vemos en la moda siempre marcando el cuerpo, siempre la forma femenina, que ya me tiene un poco cansado. Justamente, se trata de buscar cosas que son diferentes a lo que hay en ese momento, y que puede, de alguna manera, ser traducido en ropa de calle. Pero esto queda así, es solamente un proyecto que hicimos para presentar este desfile. No tenemos ningún otro fin.”

¿Cuál es el concepto de Mode Art Brut? 

“Porque lo que es moda, nosotros tratamos de considerarlo de otra manera. Por eso Art Brut: estado de expresión puro, sin criterios de belleza. En cuanto al criterio de belleza, un trabajo para mí tiene que ser interesante. Si es interesante, es bello. Yo lo comparo siempre con lo que es el Centro Pompidou en París, ya es viejo, tiene más de veinticinco años. Todos los accesos, el staff afuera, mostrar de qué está hecho y nada más. Y eso es lindo. Por eso me gustan las motos y no tanto los autos. Un auto tiene un adentro y un afuera, una moto es todo uno. Hay varias cosas que normalmente uno ve cómo están hechas. Para mí eso es belleza. No cómo desfilás, lo llevás, no. Cómo bajar las expectativas, bajarlas de ese criterio estándar de la moda, de flaca, de bello, de lindo. Tanto bombardeo tenemos todos los días, especialmente por Facebook; que estamos como extasiados, y nos olvidamos de comunicarnos realmente, de poder reaccionar. La idea del evento era justamente involucrar a las personas mismas adentro, no solamente ser espectadores: poder entrar, poder salir. Un desfile generalmente dura una hora y si venís quince minutos antes, después, casi nunca empieza en hora, y ese tiempo no lo tenemos, nadie lo tiene. Entonces, uno puede estar acá, mirar, irse con una agradable idea de algo, sin ocuparle el lugar a la persona. Esta dinámica la vamos a repetir más adelante.”