El certamen de diseño de moda más importante de Uruguay celebró su onceava edición con jurado y escenario nuevos, de regreso en Punta Carretas Shopping. En el marco del Día Mundial del Diseño se presentaron las colecciones finalistas que presentamos a continuación.

Oculta – Mercedes Mattiauda 

Inspirada en Delmira Agustini, ícono de la poesía uruguaya, busca representar las dos facetas de la artista: la niña tímida e inocente y la mujer ruda, madura y transgresora. “Todos tenemos más de una cara y muy difícilmente las mostramos juntas, siempre tenemos nuestro lado secreto, oculto.” De todas las finalistas fue la colección con más orientación comercial, con las siluetas simples y mangas acampanadas que la mujer uruguaya ha incorporado en su vestuario desde la temporada anterior, pero con un interesante juego de volúmenes y simetrías, y el contraste de colores que la hacen distanciarse y destacar de las propuestas existentes.

Ramasser – Eugenia Laprovitera, Camila Gómez 

La colección más conceptual de la noche, refleja el cambio y la aceptación de sí mismo en un ejercicio de honestidad y compromiso. Al igual que en la edición anterior, pirámide invertida incluida, notamos que quien más invierte en lo conceptual dejando de lado el aspecto comercial, no gana el certamen. No obstante, obtiene el reconocimiento y la imagen impresa en la memoria de quienes comprendemos la moda también como arte y expresión cultural. Las prendas tienen una estética disruptiva que desafía las definiciones tradicionales de forma y género, y los complementos destacan por su intervención artística y tecnológica que incorpora luces y color. Respecto a esto último, pudimos saber que la tintura rosa del perro es lavable y no daña a los animales, cuyo bienestar es de suma importancia.

Ramasser es también el título del poema creado por las diseñadoras para presentar su colección:

“Me quieren durmiendo y yo llevo un halo de opio
Mi alma perenne, en ese lugar de llanto y ruego
Como un ángel caído vibra en el fuego.
[…]
Brota en mi alma el cambio
Florece la ilusión de elección
Sin morir no hay vida y para vivir,
Nuestra mente debemos dejar morir.”

Alquimia – Camila Gateño, Rocío Benítez 

Se trata de buscar el equilibrio entre pensamiento y emoción. “Aceptar todo lo que somos, y poder liberar a través de cada parte de nuestro ser, todas esas sensaciones que nos hacen vibrar por dentro. Dejando de lado las emociones y sentimientos negativos, para lograr esa gota de paz necesaria.” Las prendas son de siluetas y formas simples,  que destacan por sus terminaciones, bordados, calados, y combinación de textiles; donde destaca el controvertido impermeable transparente. El resultado final es una línea contemporánea pero fina y romántica en sus detalles.

Mención Especial  

Gaia – Agustín Petronio, Denise Rozza 

En opinión del presidente del jurado, Fernando Lento Navarro, “necesitamos diseñadores que apuesten a crear una sociedad mejor” al cuidado del medio ambiente y nuestro entorno natural. Ello hizo a Gaia merecedora de la mención especial. La colección realizada mediante el reciclaje de plástico, nylon, y textiles de desecho con fibras naturales como la lana y el algodón. Los materiales se trabajaron con técnicas tradicionales como el tejido, bordado, y patchwork, para crear así diseños exclusivos.  La artesanía textil orientada a la funcionalidad está dirigida a quienes “cuidan, respetan y se sienten parte de la naturaleza.”

Ganadora Lúmina 11 y Voto del Público

Fungi – Vivian Sulimovich, Florencia Gómez de Salazar 

La colección ganadora es aquella que está en sintonía con “la mirada de la moda internacional que contempla al sujeto desde un paradigma distinto de belleza,” comentó Lento Navarro antes del anuncio. Fungi logró eso y más, al lograr una colección que reune artesanía y tecnología en una armonía ideal que articula feminidad, belleza, y visión de futuro. Su inspiración estética remite a los años cuarenta y cincuenta, combinando textiles naturales y sintéticos para crear formas estructuradas pero que acompañan el cuerpo. Es de destacar el gran detalle de las estampas y las texturas creadas a mano para simular minerales y hongos (fungi) vitrificados. El concepto que la guía es la “necesidad de contactar con la naturaleza, impulsada por el deseo de experimentarla a partir de texturas y superficies.” Los sombreros y casquetes de Isabel Navarro fueron el complemento perfecto para esta colección.