Imágenes: Hans Eijkelbloom

Aparentemente ser creativo, original y salir de la zona de comodidad son aspectos que nuestra sociedad aplaude, admira y destaca. Basta con leer los avisos laborales para ver como en todas las ofertas de trabajo interesantes se pide por gente creativa y emprendedora, presumiblemente para traer a la empresa en cuestión beneficios al explorar nuevas aristas y maximizar su productividad. 

En el mundo de la moda la palabra original tiene un peso aún más relevante dado que se presume de ella prácticamente en cada presentación de un nuevo trabajo. Sin embargo ¿no nos pasa a todos que vemos en la calle a la gente usando siempre lo mismo? Hans Eijkelbloom (1949, fotógrafo) pasó más de 20 años fotografiando gente y mostrándonos la casi nula individualidad de la gente al vestir por el mundo.

Algunos podrían argüir que lo conceptual que se presenta en las pasarelas es mal bajado a las tiendas ready to wear y a las subsiguientes cadenas que copian y comercializan versiones económicas de aquellas que originalmente se presentaron. Y quizás se les pueda conceder un poco de mérito a estos argumentos. Lo presentado en un desfile es, en muchos casos, aspiracional y es de público conocimiento que no va a ser llevado por ninguna persona a las calles del mundo.

Pero ¿qué pasa con quienes se animan a llevar prendas por fuera de lo estándar? ¿Son aplaudidos por estar transgrediendo, rebelándonos y en esa pugna siendo originales? ¿Es esa rebelión contrasistémica e inspiradora de estéticas nuevas o parte de un mismo circo? Todas estas preguntas se pueden resumir en una: ¿hay valor en salir de las tendencias para realmente crear tendencias?

En artículos de innumerables revistas se habla de un cambio en la moda en las que grifas del más alto nivel como Burberry y Tom Ford hablan de que es absurdo que en un mundo global las personas tengan que esperar cuatro meses para comprar desde la presentación de un producto en el ciclo tradicional de desfiles y semanas de la moda.

Este cambio, en el que la inmediatez es el principal valor, ¿contempla la originalidad? ¿Se podrán dar procesos creativos de forma tan vertiginosa? ¿No vemos como grifas de diseño de autor todo el tiempo parecieran estar inspirándose unas a las otras, siguiendo tendencias genéricas?

Tres marcas, una misma tendencia.

Tres marcas, una tendencia.

¿La originalidad y la creatividad entonces, realmente venden y son un valor agregado en el mundo de la moda o subsisten a pesar de una industria que termina por unificar y uniformizar? Ese será uno de los tantos debates que se deberán dar las grandes fuerzas de la industria si es que quieren mantener la salud y preservar la magia de la moda para quienes de verdad amamos la moda.

Fabián Álvarez

Fabián Álvarez

Autor, Entre Líneas y Bisagras

Fabián Álvarez (Montevideo, 1990) es estudiante avanzado de la Licenciatura de Estudios Internacionales en ORT Uruguay y estudiante de la Licenciatura en Educación en UdelaR. Trabajó en el área de Comunicación y Marketing en AIESEC y en ese período se despertó su interés en la escritura creativa, creando su espacio propio Entre Líneas y Bisagras en el que plasma sus diversos intereses. Actualmente trabaja en la publicación de su primer volumen de poesías y trabaja en la educación, destacándose como parte de la dirección de Proyecto Shoá y también en el rubro de la moda, escribiendo para la página web de Retroka.