En la mayoría de los casos, las prendas de autor se realizan a medida de quienes las visten para que reflejen a la perfección su personalidad, siendo fieles a su complexión y contextura física. Sin embargo, a veces la magia ocurre y una prenda terminada encuentra a su modelo perfecta. Esta primera experiencia de autor es una de esas ocasiones.

Para su reciente visita a Barcelona surgió la posibilidad de llevar un diseño para hacer una producción, “decidí llevarlo un mes antes de viajar, durante ese tiempo dos personas trabajamos cuatro o cinco horas diarias en plantear cada recorte: no se trata de tirarlos todos sobre la tela. Se probó con doscientos alfileres para lograr el “sí” a la vista.”

Mario residió durante años en Barcelona y los aprendizajes, las anécdotas, y las vivencias fueron su fuente de inspiración, junto con la arquitectura, y los collage en cerámica de Gaudí que se ven en la ciudad. “Se me ocurrió un vestido en base neutra mezclando todo tipo de materiales como rotos, cortados para plasmar sobre ese vestido una pintura o un collage con esas piezas mezcladas de forma tal que no tenga sentido ni reglas, sin seguir un patrón. De esa manera surgió este vestido con encajes cosidos a mano”

Con el vestido terminado y los pies en la capital catalana, el desafío fue buscar a la modelo que iba a llevar el diseño, porque tenía que ser una mujer que representara fielmente la idea. En principio surgieron oportunidades con algunas actrices, hasta que el hijo de una amiga le presenta a su pareja, Ella, y entre bocadillos de jamón crudo y conversaciones sobre la vida en la ciudad, Mario le hizo la propuesta.

Ella es una modelo sueca que estudió, y trabaja para una importante casa de Moda “tiene una apariencia contemporánea y cosmopolita como la ciudad de Barcelona, que reúne gente de todo el mundo. Cuando vi el diseño de sus tatuajes y cómo coincidían perfectamente con el vestido, se lo propuse sin pensarlo. Quedó encantada cuando vio que era una obra hecha a mano, porque eso está en línea con su meta de despegarse del aspecto comercial de la moda que invade las grandes ciudades. De perfil bajo, no quiere que la llamen sólo por sus tatuajes, para evitar ser tipificada como la “modelo exótica” en propuestas comerciales.”  

Barcelona en un vestido, Ella y Mario Aguirregaray

Barcelona en un vestido, por Ella y Mario Aguirregaray. Imágenes José “Pepe” Martínez.

El fotógrafo es un amigo uruguayo del diseñador que vive en Barcelona, José “Pepe” Martínez. Tiene un amplio manejo de conceptos estéticos, y también quedó encantado con la idea. Mario concluye que “coincidió todo porque quería hacerlo en un lugar representativo de la ciudad: la Sagrada Familia. Si hay turistas caminando y sacándose fotos, no importa, porque buscamos lo auténtico. Hicimos la producción en el parque y nos encantó la experiencia, y la comunicación nosotros. Pasamos genial.”

Producción

Mario Aguirregaray @marioaguirregaray

Ella @ellnor

José Martínez @mmmpepe