Con una puesta en escena única, Agnes Lenoble presentó su colección otoño/invierno 2019 en el Carrasco Polo Club acercando la tradición rural a la modernidad urbana.

Imágenes: Pazos/Landarín

El lujo de lo Austero es la colección que protagonizó la campaña de la última edición de MoWeek. En ella la diseñadora trascendió su trabajo creativo a niveles inexplorados siendo fiel a su filosofía del rescate de la tradición de la mano de las tendencias actuales. Una propuesta singular y personalísima con apuestas de riesgo, como el combo de brillo y canutillos con materiales típicos del campo como el cuero y la piel de vaca. Una invitación a pensar de nuevo sobre la indumentaria tradicional uruguaya y a salir de las zonas cómodas para llevar el estilo a otro nivel.

El punto de partida para su creación fue la Revolución Industrial y la ropa de trabajo, celebrando la tradición rural uruguaya y sus materiales nobles que constituyen la esencia y de su marca que busca “exaltar y ensalzar la belleza de lo imperfecto” motivada por la belleza en estado bruto. En las veintisiete pasadas se apreció el equilibrio. Fueron protagonistas los pantalones de paño y cuero realizados con materiales locales. Los tiradores lucieron ornamentos en piedras naturales.

La colección introdujo blusas delicadas de diferentes cortes y largos. Las faldas y vestidos con brillos son el elemento sorprendente. Los accesorios característicos de Agnes completaron los conjuntos de excelente manera: cintos, aros, collares, y brazaletes con trabajo de orfebrería con piedras uruguayas. Fue notable la incorporación del sombrero gaucho en esta colección, con piezas de nácar irregulares.

La narrativa de color fue protagonizada por colores tierra, complementado por diversos tonos de verde, con rosa y amarillo delicados. Las botas son de SierraMora, la marca de Ana Elena Lenoble, hermana de Agnes que cerró el desifle junto su madre Ana Arocena. Tres mujeres que comparten el amor por la tradición y el diseño de calidad hecho en Uruguay.